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Significado de Ambición

Sustantivo femenino. Del latín ambitio.

La ambición es el deseo intenso y sostenido de alcanzar algo que se percibe como valioso, ya sea poder, éxito, riqueza, reconocimiento o mejora personal, y la disposición a esforzarse activamente para conseguirlo.

También se usa para nombrar la meta concreta que alguien persigue («su ambición era dirigir la empresa»), no solo el impulso general de querer más o llegar más lejos.

Qué es la ambición

La ambición combina dos elementos: un objetivo que se valora por encima de lo habitual y la energía sostenida para perseguirlo, incluso cuando exige sacrificio o esfuerzo prolongado. Sin esa energía activa, el simple deseo de mejorar no llega a merecer el nombre de ambición: hace falta que se traduzca en decisiones y en trabajo orientado a la meta.

El término tiene una historia moral dividida. Durante siglos se usó casi siempre con sentido negativo, como sinónimo de afán desmedido de poder que arrastraba a la persona a pisar a otros. El uso actual conserva esa carga negativa cuando la ambición se desliga de los medios legítimos, pero admite también un sentido neutro o incluso elogioso cuando describe la motivación necesaria para lograr metas exigentes de forma honesta.

La psicología distingue la ambición de la simple motivación puntual: mientras la motivación puede activarse y desaparecer con una tarea concreta, la ambición suele sostenerse en el tiempo y organizar buena parte de las decisiones vitales de una persona, desde la formación que elige hasta los riesgos que está dispuesta a asumir.

Origen de la palabra ambición

Del latín ambitio, -onis, derivado de ambire, «ir alrededor, rodear». En la Roma antigua designaba el acto de recorrer las calles solicitando votos a los ciudadanos para acceder a un cargo público, una práctica llamada ambitus que llegó a estar regulada por ley debido a los abusos de soborno que generaba.

Del sentido concreto de «ir a pedir votos» se pasó, por extensión, al deseo general de alcanzar honores, cargos o poder, y de ahí al significado más amplio que tiene hoy la palabra en español, aplicable a cualquier meta valorada, no solo a la política. El matiz negativo original —la ambición como afán desmedido, asociado a la manipulación electoral romana— siguió pesando en el uso moral de la palabra durante buena parte de su historia.

Tipos de ambición

La ambición se clasifica sobre todo según el objeto al que se dirige:

Ejemplos de uso de ambición

Su ambición de convertirse en cirujana la llevó a estudiar durante más de una década.

La empresa busca perfiles con ambición, capaces de proponer proyectos y no solo de ejecutar tareas.

Su ambición desmedida terminó por alejar a los socios que lo habían apoyado desde el principio.

No tiene ninguna ambición de escalar en la empresa; prefiere un puesto tranquilo y previsible. (uso con negación, para describir a alguien conformista)

La novela retrata la ambición política de un personaje dispuesto a cualquier cosa por llegar al poder.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: aspiración, afán, anhelo, pretensión, apetencia (de poder o riqueza).

Antónimos: conformismo, desidia, apatía, resignación.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre la ambición

¿Es malo ser una persona ambiciosa?

No necesariamente. La ambición es negativa cuando se persigue sin límites éticos o a costa de dañar a otros; cuando se combina con medios honestos, suele considerarse una cualidad positiva que impulsa el progreso personal o profesional.

¿Cuál es la diferencia entre ambición y codicia?

La codicia se refiere de forma específica al deseo desmedido de riqueza o posesiones; la ambición es un concepto más amplio que puede aplicarse a metas de cualquier tipo, no solo materiales.

¿Se puede tener ambición sin ser competitivo con los demás?

Sí. La ambición puede dirigirse a superar las propias marcas o a alcanzar una meta personal, sin que eso implique compararse ni competir directamente con otras personas.

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