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Significado de Compromiso

Sustantivo masculino. Del latín compromissum, de compromittere (com-, «conjuntamente», y promittere, «prometer»): el acuerdo de dos partes de someterse a la decisión de un árbitro.

El compromiso es el vínculo de responsabilidad que una persona asume de forma voluntaria con otra persona, un proyecto o una causa, y que sostiene incluso cuando resulta costoso.

A diferencia de la obligación, que se cumple por una norma o una presión externa, el compromiso se mantiene por una decisión propia renovada.

Qué es el compromiso

El compromiso no es un acto único, como la promesa, sino una conducta que se sostiene en el tiempo: prometer es decir algo una vez; comprometerse es seguir actuando conforme a lo dicho aunque las circunstancias cambien o el entusiasmo inicial baje. Por eso el compromiso se mide sobre todo en los momentos difíciles, no en los fáciles: cualquiera cumple cuando le resulta cómodo.

La psicología de las organizaciones ha estudiado el compromiso laboral distinguiendo tres componentes que rara vez aparecen puros: el afectivo, cuando la persona permanece porque quiere, identificada con el proyecto; el de continuidad, cuando permanece porque le costaría demasiado irse; y el normativo, cuando permanece porque siente que debe hacerlo por lealtad o gratitud. Solo el primero suele asociarse con un compromiso sostenible y con buen rendimiento; los otros dos, aunque mantienen a la persona en su puesto, no garantizan la misma implicación real.

En el ámbito jurídico, el compromiso conserva su sentido original: una cláusula de compromiso en un contrato es el acuerdo previo de las partes de resolver un conflicto futuro mediante arbitraje, en lugar de acudir a un tribunal.

Origen de la palabra compromiso

Del latín compromissum, participio de compromittere, formado por com- («conjuntamente») y promittere («prometer»). En su sentido original, romano y luego medieval, nombraba el acuerdo de dos partes en litigio de someter su disputa a la decisión de un árbitro elegido por ambas.

De ese sentido jurídico, restringido a un acuerdo de arbitraje, la palabra se amplió en español hasta cubrir cualquier vínculo de responsabilidad asumido de forma voluntaria, incluso sin que exista un conflicto previo que resolver. El uso moderno, referido al compromiso de pareja, laboral o social, es una extensión de ese núcleo original: algo pactado que compromete a cumplirlo.

El compromiso en distintos ámbitos

ÁmbitoEn qué se traduceEjemplo
Compromiso de parejaDecisión sostenida de mantener y cuidar la relación.Seguir apostando por la relación tras una crisis superada.
Compromiso laboralIdentificación con el trabajo, más allá de cumplir el horario.Proponer mejoras sin que nadie lo pida.
Compromiso social o cívicoParticipación sostenida en una causa o comunidad.Colaborar durante años con la misma asociación vecinal.
Compromiso deportivo o de estudioConstancia en el entrenamiento o el aprendizaje pese a los resultados lentos.Entrenar cada semana aunque no haya competición próxima.

Ejemplos de uso de compromiso

Firmaron su compromiso de boda para la próxima primavera.

Su compromiso con el proyecto no flaqueó ni en los peores meses de la empresa.

El acuerdo incluía una cláusula de compromiso para resolver disputas por arbitraje.

Demostró su compromiso social donando parte de su tiempo cada semana.

Habla de compromiso, pero nunca está cuando hace falta. (uso en sentido crítico, para señalar un compromiso solo declarado)

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: responsabilidad, implicación, entrega, dedicación.

Antónimos: indiferencia, desapego, dejadez, desentendimiento.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el compromiso

¿Qué diferencia hay entre compromiso y obligación?

La obligación se cumple por una norma, una ley o una presión externa, se comparta o no; el compromiso se sostiene por una decisión propia que la persona renueva, aunque nadie la vigile ni la obligue a cumplirla.

¿Qué es el compromiso organizacional?

Es el vínculo de un trabajador con su empresa, que la psicología laboral divide en tres tipos: afectivo (permanecer por identificación real), de continuidad (permanecer porque irse costaría demasiado) y normativo (permanecer por sentido del deber). Solo el primero suele asociarse a mayor implicación real.

¿Cómo se reconoce un compromiso real?

Sobre todo en los momentos difíciles: cuando la persona sigue cumpliendo lo pactado incluso cuando ya no resulta cómodo, agradable o visible ante los demás. Un compromiso que solo se sostiene mientras conviene es, en realidad, una conveniencia disfrazada de compromiso.

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