Diferencia entre decreto y reglamento
Tema: política y derecho.
El decreto es un acto de decisión del poder ejecutivo que puede tener contenido normativo o puramente administrativo y puntual; el reglamento es una norma jurídica de carácter general y estable que desarrolla o complementa una ley.
Un mismo decreto puede aprobar, precisamente, un reglamento: por eso en muchos sistemas se habla de «decreto» como la forma del acto y de «reglamento» como el contenido normativo que ese decreto aprueba.
Tabla comparativa: decreto y reglamento
| Decreto | Reglamento | |
|---|---|---|
| Qué es | Un acto de decisión del poder ejecutivo, normativo o administrativo. | Una norma jurídica general que desarrolla o complementa una ley. |
| Alcance | Puede referirse a una situación puntual o a un contenido general. | Siempre tiene vocación de aplicarse de forma general y estable. |
| Contenido | Variable: puede nombrar un cargo, convocar una situación excepcional o aprobar un reglamento. | Desarrolla en detalle cómo se aplica una ley. |
| Relación entre ambos | Es la forma jurídica que a menudo aprueba un reglamento. | Es, con frecuencia, el contenido normativo aprobado mediante un decreto. |
| Etimología | Del latín decretum, «lo decidido, lo resuelto». | Del latín regula, «regla, norma». |
Qué es el decreto
Un decreto es una decisión formal adoptada por el poder ejecutivo —un gobierno, un jefe de Estado o un órgano de la administración con esa facultad— que puede tener contenidos muy distintos: desde nombrar a un cargo público o convocar una situación puntual, hasta aprobar una norma con vocación de aplicarse de forma general. Lo que define al decreto es, sobre todo, su forma y el órgano que lo dicta, no un contenido único.
La figura del decreto y sus variantes —como el decreto legislativo o el decreto de urgencia— cambian de nombre, alcance y procedimiento según el sistema constitucional de cada país; esta explicación describe el concepto de forma general, propia de la teoría del Estado, y no sustituye la consulta de la normativa vigente en cada ordenamiento.
Qué es el reglamento
Un reglamento es una norma jurídica con vocación de generalidad y estabilidad que desarrolla el contenido de una ley, precisando cómo se aplica en la práctica. A diferencia de la ley, que suele aprobar el poder legislativo, el reglamento lo dicta habitualmente el poder ejecutivo o la administración, dentro de los límites que la propia ley establece.
La relación jerárquica entre ley y reglamento es un principio compartido por muchos sistemas jurídicos: el reglamento no puede contradecir lo que dispone la ley que desarrolla, aunque sí puede detallarla o precisarla. El procedimiento concreto para aprobar un reglamento y sus límites exactos varían según el ordenamiento de cada país.
Ejemplos que muestran la diferencia
El gobierno aprobó un decreto que, entre otras disposiciones, incorporaba un nuevo reglamento sobre la materia.
Un decreto puede limitarse a nombrar a una autoridad, sin contener ninguna norma de alcance general, a diferencia de un reglamento.
El reglamento detallaba paso a paso cómo se aplicaría en la práctica lo que la ley establecía de forma general.
Cuándo usar cada término
- Usa decreto para referirte a la forma del acto dictado por el poder ejecutivo, sea cual sea su contenido concreto.
- Usa reglamento cuando quieras señalar específicamente la norma general que desarrolla una ley, con independencia de qué acto la haya aprobado.
- Recuerda que la relación entre ambos —qué decreto aprueba qué reglamento, y con qué nombre— cambia según el sistema jurídico de cada país.
Preguntas frecuentes
¿Todo decreto es un reglamento?
No. Un decreto puede tener un contenido puramente puntual, como nombrar a un cargo o resolver un asunto concreto, sin aprobar ninguna norma de alcance general; solo cuando su contenido es una norma general que desarrolla una ley se habla propiamente de reglamento.
¿Un reglamento puede contradecir una ley?
Como principio general, no: el reglamento debe respetar y desarrollar lo que establece la ley, sin contradecirla; los mecanismos concretos para controlar esa conformidad varían según el sistema jurídico de cada país.
¿Quién dicta los decretos y los reglamentos?
Ambos suelen corresponder al poder ejecutivo o a la administración, a diferencia de la ley, que en general aprueba el poder legislativo; los órganos concretos y sus competencias exactas dependen de la organización constitucional de cada país.