Significado de Fiebre
Sustantivo femenino. Del latín febris, «fiebre, calentura».
La fiebre es la elevación de la temperatura corporal por encima de lo habitual en una persona, generada por el propio organismo como parte de su respuesta ante una infección u otra causa.
Es un signo, no una enfermedad en sí misma: indica que el cuerpo ha activado un mecanismo de defensa, cuya causa concreta puede variar mucho de un caso a otro.
Qué es la fiebre
La temperatura corporal está regulada por una zona del cerebro, el hipotálamo, que actúa como un termostato interno. Ante determinadas señales, como la presencia de una infección, el hipotálamo eleva el punto de referencia de esa temperatura, y el cuerpo responde generando más calor y conservando el que ya tiene, lo que produce la sensación de fiebre, escalofríos incluidos.
La fiebre no es perjudicial por sí misma: forma parte de la respuesta del sistema inmunitario, que encuentra en las temperaturas algo más altas un entorno menos favorable para ciertos microorganismos. Puede acompañar tanto a infecciones víricas como bacterianas, y también a otras causas no infecciosas, por lo que un mismo signo, la fiebre, puede corresponder a situaciones muy distintas.
Esta página describe la fiebre como fenómeno general, sin ofrecer pautas de actuación; cómo interpretar una fiebre concreta y cuándo conviene consultar corresponde siempre a un profesional sanitario.
Origen de la palabra fiebre
Del latín febris, «fiebre, calentura», de origen incierto, aunque se ha relacionado con la raíz de fervere, «hervir». De la misma familia procede el adjetivo febril.
El término se ha empleado en español, con este mismo sentido, desde los primeros textos médicos medievales en lengua romance. Durante siglos la fiebre se consideró casi una enfermedad en sí misma; el desarrollo de la microbiología en el siglo XIX permitió entenderla como una respuesta del organismo frente a causas muy diversas, no como una entidad única.
Tipos de fiebre
| Tipo | En qué consiste |
|---|---|
| Fiebre continua | Se mantiene elevada de forma sostenida, con pocas oscilaciones a lo largo del día. |
| Fiebre intermitente | Alterna episodios de temperatura elevada con periodos de temperatura normal. |
| Fiebre remitente | Oscila a lo largo del día sin llegar a normalizarse por completo. |
| Fiebre de origen desconocido | Se prolonga en el tiempo sin que se identifique con claridad su causa tras las primeras pruebas. |
Ejemplos de uso de fiebre
El niño amaneció con fiebre y los padres decidieron llevarlo al pediatra.
La fiebre suele acompañarse de escalofríos, porque el cuerpo busca generar más calor.
El médico investigó la causa de una fiebre que se prolongaba desde hacía varios días.
Algunas vacunas pueden producir una fiebre leve y pasajera como parte de la respuesta del organismo.
La enfermera anotó la evolución de la fiebre en la gráfica del paciente.
Sinónimos y palabras relacionadas
Sinónimos: calentura.
Antónimos: hipotermia.
No es lo mismo que:
- Hipertermia: es un aumento de la temperatura corporal por un fallo en la regulación o por el calor del ambiente, no una respuesta inmunitaria como la fiebre.
- Infección: es una de las causas posibles de la fiebre, pero no todas las fiebres se deben a una infección. Ver significado de infección.
- Escalofrío: es un síntoma que suele acompañar a la fiebre mientras el cuerpo genera calor, no la fiebre en sí misma.
Preguntas frecuentes sobre la fiebre
¿La fiebre es una enfermedad?
No. La fiebre es un signo, una respuesta del organismo ante determinadas situaciones, casi siempre relacionada con una infección; la enfermedad de fondo es la causa que la provoca, no la fiebre misma.
¿Qué diferencia hay entre fiebre e hipertermia?
La fiebre es una respuesta regulada por el propio cerebro, que eleva de forma intencionada el punto de referencia de la temperatura; la hipertermia ocurre cuando esa regulación falla o el calor externo supera la capacidad del cuerpo para controlarlo.
¿La fiebre siempre indica una infección?
No siempre. Aunque las infecciones son una causa muy frecuente, la fiebre también puede aparecer por otros motivos no infecciosos, por lo que su origen concreto debe valorarlo un profesional sanitario.