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Significado de Pereza

Sustantivo femenino. Del latín pigritia.

La pereza es el rechazo o la resistencia a realizar un esfuerzo físico o mental necesario, que lleva a evitar el trabajo, el movimiento o cualquier actividad que exija dedicación.

En la tradición moral cristiana designa también la falta de entusiasmo por el bien y el descuido de las propias obligaciones espirituales, uno de los siete pecados capitales.

Qué es la pereza

La pereza no es lo mismo que no tener energía: es la resistencia a emplear la energía disponible en algo que hay que hacer, aunque se tenga la capacidad para hacerlo. Por eso se distingue del cansancio real, que es una limitación física u objetiva, y también del descanso, que es una pausa elegida y necesaria tras el esfuerzo. Quien descansa ha trabajado o piensa trabajar; quien es perezoso evita el esfuerzo en sí, con capacidad de sobra para realizarlo.

Como rasgo puntual, la pereza es universal: a cualquiera le cuesta empezar una tarea desagradable. El problema aparece cuando se convierte en un patrón que impide cumplir obligaciones básicas, cuidar de uno mismo o mantener relaciones y compromisos. En ese punto deja de ser una simple falta de ganas y empieza a tener consecuencias prácticas para la propia vida o para quienes dependen de esa persona.

La tradición moral cristiana la incluyó entre los siete pecados capitales bajo el nombre latino de acedia, entendida originalmente no como simple flojera, sino como un abatimiento o tedio espiritual que apartaba al monje de sus deberes de oración y trabajo.

Origen de la palabra pereza

Del latín pigritia, derivado del adjetivo piger, «perezoso, lento». De la misma raíz procede el término médico y zoológico «pigricia» en algunas lenguas, así como el nombre del animal «perezoso», llamado así precisamente por su lentitud característica.

El término conservó desde el latín su doble uso: describir tanto la lentitud física como la resistencia al esfuerzo mental o moral. En los tratados morales medievales, el concepto se acercó al de acedia, tomado del griego a través del latín eclesiástico, con el que a menudo se combinó hasta que, en el uso corriente moderno, «pereza» pasó a designar sobre todo la simple falta de ganas de trabajar o moverse.

Tipos de pereza

Ejemplos de uso de pereza

Le dio tanta pereza salir con la lluvia que canceló la cita a última hora.

La pereza mental le impedía concentrarse en la lectura después de un día entero de trabajo.

En los grupos grandes es habitual que aparezca la pereza social: cada uno cree que otro hará la parte difícil.

Los monjes medievales llamaban acedia a la pereza (uso religioso: abatimiento espiritual) que apartaba de la oración.

No es pereza, es que necesita descansar: lleva dos semanas sin un día libre.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: desgana, holgazanería, indolencia, apatía (en su matiz de falta de iniciativa).

Antónimos: disciplina, laboriosidad, diligencia.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre la pereza

¿Qué significa tener pereza?

Sentir resistencia a hacer un esfuerzo físico o mental que se podría hacer, no porque falten fuerzas, sino porque falta disposición para emplearlas en esa tarea concreta.

¿Por qué la pereza es un pecado capital?

Porque la tradición cristiana la asoció con la acedia, un abatimiento que apartaba a la persona de sus deberes morales y espirituales, no solo con la simple falta de ganas de trabajar.

¿Es lo mismo pereza que procrastinación?

No exactamente. La procrastinación aplaza una tarea concreta pese a saber que debe hacerse, muchas veces por ansiedad; la pereza es una resistencia más general al esfuerzo, con o sin plazo de por medio.

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