Significado de Sesgo cognitivo
Sustantivo masculino (locución). «Sesgo» es de origen incierto, probablemente prerromano, con el sentido de «oblicuo, torcido»; «cognitivo» viene del latín cognitio, «conocimiento».
Un sesgo cognitivo es una desviación sistemática y predecible del pensamiento racional que distorsiona el juicio o la toma de decisiones, sin que la persona sea consciente de ella mientras ocurre.
No se trata de errores al azar, sino de patrones que se repiten en casi todas las personas porque son atajos mentales útiles en la mayoría de las situaciones, aunque fallen en otras.
Qué es un sesgo cognitivo
La mente no analiza cada decisión con el mismo esfuerzo: para ahorrar tiempo y energía usa atajos mentales, llamados heurísticos, que funcionan bien en la mayoría de las situaciones cotidianas. Un sesgo cognitivo aparece cuando ese atajo produce sistemáticamente un error de juicio, no por falta de inteligencia ni por descuido puntual, sino porque el propio mecanismo de pensamiento está inclinado hacia una determinada dirección.
Lo distintivo de un sesgo es que es predecible: bajo las mismas condiciones, la mayoría de las personas tiende a equivocarse en la misma dirección, no al azar. Por eso los sesgos se pueden estudiar, describir y, hasta cierto punto, anticipar, aunque conocerlos no basta por sí solo para librarse de ellos por completo.
El estudio sistemático de los sesgos cognitivos se desarrolló sobre todo a partir de los trabajos de los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky en la década de 1970, que investigaron cómo las personas toman decisiones bajo incertidumbre y se desvían de un cálculo puramente racional. Ese trabajo, reconocido después con el Premio Nobel de Economía, sentó las bases de lo que hoy se conoce como el programa de heurísticos y sesgos.
Origen de la palabra sesgo cognitivo
Según el diccionario de la lengua española, «sesgo» es una voz de origen incierto, probablemente prerromana, relacionada con la idea de oblicuidad o desviación respecto a una línea recta. «Cognitivo» procede del latín cognitio, «conocimiento», sobre el verbo cognoscere, «conocer».
«Sesgo» se usaba ya en español con el sentido general de «corte oblicuo» o «inclinación» antes de que la psicología lo adoptara como término técnico. La combinación «sesgo cognitivo» se popularizó como traducción del inglés cognitive bias, expresión acuñada en el contexto de la investigación de Kahneman y Tversky sobre los atajos y errores sistemáticos del razonamiento humano.
Tipos de sesgo cognitivo
| Sesgo | En qué consiste | Ejemplo |
|---|---|---|
| Sesgo de confirmación | Buscar y recordar mejor la información que confirma una creencia previa. | Fijarse solo en las noticias que respaldan la opinión que ya se tenía. |
| Anclaje | Dar demasiado peso a la primera cifra o dato recibido al estimar algo. | Negociar un precio partiendo de la primera oferta escuchada, aunque sea poco realista. |
| Heurístico de disponibilidad | Juzgar la probabilidad de algo según lo fácil que resulta recordar ejemplos. | Sobrestimar el riesgo de un accidente aéreo tras ver una noticia reciente. |
| Sesgo de retrospectiva | Creer, después de un hecho, que era fácil de predecir desde el principio. | Pensar «ya lo sabía» tras conocer el resultado de un partido. |
Ejemplos de uso de sesgo cognitivo
Por el sesgo de confirmación, solo recordaba los días en que su predicción sobre el tiempo había acertado.
El primer precio que vio en la tienda le sirvió de ancla para juzgar si el resto eran caros o baratos.
Tras ver varias noticias sobre robos, sobrestimó la inseguridad de su barrio por el sesgo de disponibilidad.
Los inversores conocen los sesgos cognitivos y aun así siguen cayendo en ellos al tomar decisiones bajo presión.
Después del examen, le pareció que la pregunta difícil «se veía venir», un caso típico de sesgo de retrospectiva.
Sinónimos y palabras relacionadas
Sinónimos (aproximados): distorsión cognitiva, atajo mental erróneo, error sistemático de juicio.
Antónimos: razonamiento imparcial, pensamiento racional (como ideal teórico, no como estado habitual).
No es lo mismo que:
- Error puntual: es un fallo aislado y poco predecible; el sesgo cognitivo se repite de forma sistemática en la misma dirección en la mayoría de las personas.
- Prejuicio: suele referirse a una actitud negativa hacia un grupo social; algunos sesgos cognitivos pueden alimentar prejuicios, pero el término es más amplio y no siempre tiene ese componente social.
- Disonancia cognitiva: es el malestar por sostener ideas contradictorias; los sesgos son, más bien, desviaciones automáticas del juicio, a veces relacionadas con reducir esa disonancia. Ver disonancia cognitiva.
Preguntas frecuentes sobre un sesgo cognitivo
¿Qué es un sesgo cognitivo con un ejemplo sencillo?
Es un error de juicio que se repite de forma predecible, como dar más importancia al primer precio visto al valorar si algo es caro, incluso cuando ese precio no tiene relación con el valor real del producto.
¿Quiénes investigaron los sesgos cognitivos?
El estudio sistemático de los sesgos se desarrolló sobre todo con los trabajos de los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky, que analizaron cómo las personas toman decisiones bajo incertidumbre y se apartan de un cálculo puramente racional.
¿Se pueden evitar los sesgos cognitivos?
Conocerlos ayuda a detectarlos en algunas situaciones, pero no los elimina por completo, porque forman parte del funcionamiento habitual del pensamiento; suele ser más eficaz diseñar procesos de decisión que reduzcan su impacto que confiar solo en la fuerza de voluntad.