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costar un ojo de la cara

Locución verbal. Registro coloquial.

Significa que algo es extremadamente caro: tanto, que el precio resulta desproporcionado para quien lo paga y difícil de asumir sin renunciar a otros gastos.

Se usa como queja o exageración ante un gasto elevado, casi siempre con un tono de sorpresa o disgusto.

Qué significa costar un ojo de la cara

La locución exagera deliberadamente el precio de algo comparándolo con la pérdida de un ojo, un órgano vital e irremplazable, para transmitir que el coste es desmesurado. Se aplica a compras, servicios, reparaciones, viajes o cualquier gasto que se considere excesivo.

Se usa en frases como «me costó un ojo de la cara» para quejarse de un desembolso ya hecho, o como advertencia antes de comprar algo: «eso te va a costar un ojo de la cara».

Origen de la expresión

No hay documentación segura sobre su origen. La explicación más repetida es que compara el precio excesivo con la pérdida de un ojo, un órgano vital e irreemplazable, como forma de exageración o ponderación extrema. No hay base documental sólida para las versiones que la vinculan a piratas o a mutilados de guerra concretos, que circulan como anécdotas populares sin respaldo.

Variantes y expresiones equivalentes

Es frecuente también «costar un riñón» y «costar un dineral», con la misma función exagerada aunque distinta imagen. En algunos países de habla hispana se usa «valer un Potosí», una expresión más antigua que remite a la riqueza legendaria de las minas de plata de Potosí, en la actual Bolivia.

En inglés, la expresión equivalente es to cost an arm and a leg («costar un brazo y una pierna»), con la misma lógica de exagerar el precio comparándolo con partes del cuerpo.

Ejemplos de uso

La reforma de la cocina nos costó un ojo de la cara, mucho más de lo presupuestado.

—¿Cuánto pagaste por el vuelo? —Un ojo de la cara, lo reservé demasiado tarde.

Ese abrigo de diseño cuesta un ojo de la cara, pero dicen que dura toda la vida.

Arreglar el coche después del accidente le costó un ojo de la cara.

No compres ahí, todo cuesta un ojo de la cara comparado con otras tiendas de la zona.

Expresiones relacionadas

De sentido parecido: «costar un riñón», «costar un dineral» y «valer un Potosí», todas usadas para exagerar un precio elevado.

De sentido contrario: «estar tirado de precio» y «costar cuatro perras», que describen justo lo opuesto: algo muy barato.

Preguntas frecuentes sobre costar un ojo de la cara

¿Qué significa costar un ojo de la cara?

Significa que algo es extremadamente caro, tan caro que el precio resulta exagerado o difícil de asumir. Se usa como queja o advertencia ante un gasto elevado.

¿Cuál es el origen de la expresión costar un ojo de la cara?

No hay documentación segura sobre su origen. La explicación más repetida es que compara un precio excesivo con la pérdida de un ojo, un órgano vital, como forma de exageración; las versiones sobre piratas o soldados mutilados no tienen respaldo documental.

¿Es lo mismo costar un ojo de la cara que costar un riñón?

Sí, ambas expresiones significan que algo es muy caro y se usan de forma intercambiable en el habla coloquial, aunque costar un ojo de la cara es la más extendida en todo el ámbito hispanohablante.

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