Diferencia entre a priori y a posteriori
Tema: filosofía.
El conocimiento a priori es el que se justifica con independencia de la experiencia, solo con la razón; el conocimiento a posteriori es el que necesita la experiencia sensible para justificarse.
Una regla mnemotécnica: lo a priori vale «antes» de mirar el mundo, con solo pensarlo; lo a posteriori exige mirar «después», comprobarlo con los sentidos.
Tabla comparativa: a priori y a posteriori
| A priori | A posteriori | |
|---|---|---|
| Qué es | Conocimiento justificado sin recurrir a la experiencia sensible. | Conocimiento justificado mediante la experiencia sensible. |
| Fuente de justificación | La razón, la definición de los términos o la estructura lógica. | La observación, la percepción o el experimento. |
| Ejemplo típico | «Todo triángulo tiene tres lados» (verdadero por la definición de «triángulo»). | «Hoy llueve en Madrid» (solo se sabe comprobándolo). |
| Necesidad | Suele asociarse (no siempre) a verdades necesarias, válidas en todo caso posible. | Suele asociarse (no siempre) a verdades contingentes, que podrían haber sido de otro modo. |
| Etimología | Del latín a priori, «desde lo anterior». | Del latín a posteriori, «desde lo posterior». |
Qué es el conocimiento a priori
Se llama a priori al conocimiento cuya verdad puede establecerse sin necesidad de observar el mundo: basta con entender los conceptos implicados o seguir una cadena de razonamiento válida. «Un soltero no está casado» es verdadero solo por lo que significan «soltero» y «casado», sin que haga falta comprobar ningún caso real; «7 + 5 = 12» es verdadero por la estructura de la aritmética, no porque alguien lo haya contado. La distinción es antigua en filosofía, pero fue Immanuel Kant, en la Crítica de la razón pura (1781), quien la sistematizó con mayor rigor y la cruzó con la distinción entre juicios analíticos y sintéticos, dando lugar a la célebre pregunta por los juicios sintéticos a priori: verdades que, sosteniendo Kant, amplían el conocimiento y a la vez son independientes de la experiencia, como las de la matemática.
Qué es el conocimiento a posteriori
El conocimiento a posteriori es el que depende de la experiencia sensible para justificarse: no basta con pensar o razonar, hay que observar, medir o comprobar. «El agua hierve a 100 °C al nivel del mar» solo se sabe porque se ha comprobado experimentalmente, no por la sola definición de «agua» o de «hervir». Este tipo de conocimiento es el propio de las ciencias empíricas y de buena parte del saber cotidiano: lo que ocurrió ayer, el color de un objeto, la temperatura de hoy. El empirismo, con filósofos como John Locke y David Hume, sostuvo que todo conocimiento sustantivo sobre el mundo es, en última instancia, a posteriori, frente al racionalismo, que defendía la existencia de verdades sustantivas conocidas a priori.
Ejemplos que muestran la diferencia
Saber que «todo cuadrado tiene cuatro lados» no requiere medir ningún cuadrado real: es a priori. Saber que «esta mesa mide dos metros» exige medirla: es a posteriori.
Un matemático demuestra un teorema con solo lápiz y papel (a priori); un químico determina el punto de fusión de un compuesto en el laboratorio (a posteriori).
Para Kant, «5 + 7 = 12» es a priori porque no depende de contar objetos, aunque para él también es sintético, porque el concepto de «12» no está contenido en el de «5 + 7».
Cuándo usar cada término
- Usa «a priori» para conocimiento, juicios o razonamientos justificables sin apelar a la observación, como los de la lógica o la matemática pura.
- Usa «a posteriori» para conocimiento que depende de datos obtenidos por la percepción, el experimento o la experiencia directa.
- No confundas esta distinción epistemológica con la de «necesario» y «contingente», que es metafísica: aunque suelen coincidir, autores como Saul Kripke han señalado casos de verdades necesarias conocidas a posteriori.
Preguntas frecuentes
¿Quién introdujo la distinción entre a priori y a posteriori?
El uso de los términos es anterior, pero fue Immanuel Kant quien le dio su formulación filosófica más influyente en la Crítica de la razón pura, al combinarla con la distinción entre juicios analíticos y sintéticos.
¿Todo conocimiento a priori es analítico?
No necesariamente. Kant sostuvo que existen juicios sintéticos a priori: afirmaciones que amplían el conocimiento (sintéticas) pero cuya verdad no depende de la experiencia (a priori), como las proposiciones de la geometría y la aritmética, según su propuesta.
¿La ciencia empírica usa solo conocimiento a posteriori?
En su mayor parte sí, porque se basa en la observación y el experimento, pero también emplea razonamiento lógico y matemático a priori para formular hipótesis y deducir sus consecuencias antes de contrastarlas con los datos.