Diferencia entre profeta y apóstol
Tema: religión y espiritualidad.
El profeta es quien transmite un mensaje que recibe como revelación divina, figura reconocida en el judaísmo, el cristianismo y el islam; el apóstol es quien recibe el encargo de difundir un mensaje ya revelado, figura propia del cristianismo.
Puede resumirse así: el profeta habla en nombre de Dios algo nuevo, el apóstol lleva a otros lo que ya ha sido revelado.
Tabla comparativa: profeta y apóstol
| Profeta | Apóstol | |
|---|---|---|
| Función | Transmite un mensaje que recibe como revelación divina. | Es enviado a difundir un mensaje que ya ha sido revelado. |
| Tradiciones | Judaísmo, cristianismo e islam. | Cristianismo, en particular el Nuevo Testamento. |
| Momento de actuación | Antes o durante la revelación de un mensaje nuevo. | Después de la revelación, al difundirla. |
| Ejemplo | Isaías o Jeremías en la tradición bíblica. | Pedro, Pablo o los llamados doce apóstoles. |
| Etimología | Del griego prophḗtēs, «el que habla en nombre de otro». | Del griego apóstolos, «enviado». |
Qué es un profeta
Según el judaísmo, el cristianismo y el islam, el profeta es la persona que recibe y transmite un mensaje que atribuye a un origen divino, a menudo relacionado con la conducta moral de su pueblo, un anuncio o una advertencia. La tradición bíblica reconoce una larga lista de profetas, entre ellos Isaías, Jeremías o Ezequiel, cuyos libros forman una parte importante del Antiguo Testamento; el islam, por su parte, considera profeta a Mahoma y reconoce también, dentro de su propia tradición, a figuras bíblicas como Abraham o Moisés.
Lo distintivo del profeta, en estas tres tradiciones, es que su mensaje se presenta como algo nuevo, recibido directamente y comunicado por primera vez a su comunidad, no como la transmisión de una enseñanza ya establecida.
Qué es un apóstol
Según el cristianismo, el apóstol es la persona enviada específicamente a anunciar y difundir el mensaje del Evangelio, ya revelado en la persona de Jesucristo. El Nuevo Testamento reconoce un grupo de doce apóstoles, elegidos directamente entre los discípulos de Jesús, a los que se suma la figura de Pablo, que se presenta a sí mismo como apóstol de un modo distinto, sin haber formado parte del grupo original.
El apóstol no anuncia una revelación propia: su tarea, según esta tradición, es llevar a otros pueblos y lugares un mensaje que ya ha sido comunicado, y por eso se lo asocia con la idea de misión y de fundación de comunidades.
Ejemplos que muestran la diferencia
Según la tradición bíblica, el profeta anunció la llegada de tiempos de dificultad para su pueblo si no cambiaba de conducta.
El apóstol viajó a distintas ciudades para fundar comunidades y difundir el mensaje que ya había recibido de otros.
En un mismo relato bíblico, el profeta anuncia lo que está por venir, mientras que el apóstol da testimonio de lo que ya ha ocurrido.
Cuándo usar cada término
- Usa profeta cuando la figura transmite un mensaje que presenta como una revelación nueva, recibida directamente.
- Usa apóstol cuando la figura es enviada a difundir un mensaje que ya ha sido revelado a otros.
- Ten en cuenta que, según el cristianismo, ninguno de los doce apóstoles se considera profeta en el sentido bíblico del término, aunque ambos papeles comparten el rasgo de hablar en nombre de una autoridad superior a ellos mismos.
Preguntas frecuentes
¿Puede alguien ser profeta y apóstol a la vez?
El Nuevo Testamento distingue ambos papeles como funciones dentro de la comunidad cristiana primitiva; algunos textos mencionan ambos dones en una misma persona, aunque la tradición asocia cada título a un tipo de misión distinto.
¿El islam reconoce apóstoles?
El islam no emplea la categoría de apóstol tal como la entiende el cristianismo; reconoce, en cambio, una serie de profetas y mensajeros, entre ellos Mahoma, considerado el último de ellos según esta tradición.
¿De dónde vienen estas dos palabras?
Profeta proviene del griego prophḗtēs, «el que habla en nombre de otro»; apóstol, del griego apóstolos, «enviado», de apo-, «desde», y stéllein, «enviar».