Significado de Hígado
Sustantivo masculino. Del latín ficatum, «hígado (de animal cebado con higos)».
El hígado es el órgano más grande del interior del cuerpo, situado en la parte superior derecha del abdomen, que depura la sangre, participa en la digestión y almacena nutrientes.
En sentido coloquial, «tener mal hígado» se usa también para describir a una persona de carácter irritable o rencoroso.
Qué es el hígado
El hígado recibe la sangre procedente del intestino, cargada de los nutrientes absorbidos durante la digestión, y la filtra antes de que llegue al resto del cuerpo. En ese proceso retiene y transforma sustancias de desecho, restos de medicamentos y otros compuestos, de modo que puedan eliminarse del organismo o utilizarse de forma segura.
Además de esa función depuradora, el hígado fabrica la bilis, un líquido que ayuda a digerir las grasas en el intestino, y almacena nutrientes como la glucosa, en forma de una reserva llamada glucógeno, que el cuerpo puede liberar cuando necesita energía entre comidas. También participa en la producción de varias proteínas de la sangre, entre ellas algunas implicadas en la coagulación.
Esta descripción tiene un propósito general y educativo; cualquier síntoma relacionado con el hígado, como el dolor abdominal o una coloración amarillenta de la piel, debe valorarlo siempre un profesional sanitario.
Origen de la palabra hígado
Del latín ficatum, forma abreviada de iecur ficatum, «hígado cebado con higos», una técnica romana para engordar animales antes del sacrificio. De la misma expresión proceden foie, en francés, y fegato, en italiano.
El nombre en español evolucionó a partir de esa expresión latina a través de una larga cadena de cambios fonéticos, típica de las palabras heredadas directamente del latín hablado, hasta fijarse en la forma «hígado» que ya se documenta en español medieval.
Funciones del hígado
| Función | En qué consiste |
|---|---|
| Depuración de la sangre | Filtra sustancias de desecho, restos de medicamentos y otros compuestos. |
| Producción de bilis | Fabrica el líquido que ayuda a digerir las grasas de los alimentos. |
| Almacenamiento de energía | Guarda glucosa en forma de glucógeno para liberarla cuando el cuerpo la necesita. |
| Síntesis de proteínas | Fabrica proteínas de la sangre, entre ellas algunas implicadas en la coagulación. |
| Metabolismo de nutrientes | Transforma grasas, proteínas e hidratos de carbono para que el cuerpo pueda utilizarlos. |
Ejemplos de uso de hígado
El hígado filtra la sangre que llega del intestino antes de que circule por el resto del cuerpo.
La bilis, producida por el hígado, ayuda a digerir las grasas de los alimentos.
El médico solicitó un análisis para comprobar el funcionamiento del hígado.
El hígado almacena glucosa en forma de glucógeno para liberarla cuando el cuerpo la necesita.
Después de la discusión, su abuela decía que tenía mal hígado por lo rencorosa que se había puesto. (uso coloquial y figurado)
Sinónimos y palabras relacionadas
Sinónimos: no existe un sinónimo exacto en su sentido anatómico.
Antónimos: no existe un antónimo léxico directo.
No es lo mismo que:
- Riñón: también depura la sangre, pero lo hace para producir orina, un proceso distinto al del hígado. Ver significado de riñón.
- Vesícula biliar: almacena la bilis que fabrica el hígado, pero no la produce ella misma.
- Páncreas: también participa en la digestión, mediante enzimas y hormonas propias, distintas de la bilis que aporta el hígado.
Preguntas frecuentes sobre el hígado
¿Qué diferencia hay entre el hígado y el riñón?
Ambos depuran la sangre, pero con funciones distintas: el hígado transforma y elimina sustancias a través de la bilis y del metabolismo, mientras que el riñón filtra la sangre para producir la orina.
¿Para qué sirve la bilis que fabrica el hígado?
La bilis ayuda a digerir las grasas de los alimentos en el intestino. El hígado la produce de forma continua y se almacena en la vesícula biliar hasta que el cuerpo la necesita.
¿El hígado puede regenerarse?
Sí, tiene una notable capacidad de regeneración de su propio tejido, mayor que la de la mayoría de los órganos del cuerpo, aunque esa capacidad tiene límites que depende valorar a un profesional sanitario en cada caso.