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Significado de Autocontrol

Sustantivo masculino. Compuesto de auto- («de uno mismo») y control, del francés contrôle.

El autocontrol es la capacidad de regular los propios impulsos, emociones y conductas para actuar conforme a un objetivo, en lugar de dejarse llevar por la reacción inmediata.

Permite posponer una recompensa pequeña e inmediata en favor de un beneficio mayor a largo plazo, una capacidad que varía de una persona a otra y también según el contexto.

Qué es el autocontrol

Tener autocontrol no significa no sentir un impulso, sino no dejar que ese impulso decida por uno mismo: notar el enfado y elegir cómo expresarlo, sentir la tentación de dejar una tarea a medias y sostener el esfuerzo hasta terminarla. La psicología lo entiende como un recurso limitado que se agota con el uso continuado en un mismo periodo, por lo que resistir muchas tentaciones seguidas suele resultar más difícil que resistir una sola.

Distintos estudios clásicos de la psicología del desarrollo han explorado la capacidad de posponer una recompensa inmediata a cambio de otra mayor más adelante, una habilidad que se relaciona con el autocontrol y que tiende a desarrollarse a lo largo de la infancia y a consolidarse con la práctica. No es un rasgo fijo: se entrena con estrategias concretas, como anticipar las situaciones de tentación o fijar metas claras y realistas.

Lo estudian la psicología cognitiva, la del desarrollo y la educativa, interesadas en cómo se relaciona con el rendimiento académico, la salud y la calidad de las relaciones, sin que un buen autocontrol dependa solo de la voluntad individual: el descanso, el estrés y el entorno también influyen en la capacidad de ejercerlo.

Origen de la palabra autocontrol

Del prefijo auto-, del griego autós, «uno mismo», más control, tomado del francés contrôle, que en origen designaba un «registro duplicado» (contre-rôle) usado para verificar otro registro. De esa idea de verificación y comprobación deriva el sentido moderno de «regular o dirigir algo».

El compuesto «autocontrol» se generalizó en español durante el siglo XX, de la mano del desarrollo de la psicología conductual y cognitiva, que necesitaba un término preciso para nombrar la capacidad de regular la propia conducta sin depender de un control externo.

Ámbitos del autocontrol

ÁmbitoEn qué consiste
EmocionalRegular la intensidad y la forma de expresar emociones como la rabia o la frustración.
ConductualFrenar un impulso o una conducta automática para actuar de otra manera más adecuada al contexto.
CognitivoDirigir la atención y el pensamiento pese a distracciones o pensamientos que interrumpen la tarea.
MotivacionalSostener el esfuerzo hacia una meta a pesar de la falta de ganas inmediata.

Ejemplos de uso de autocontrol

Le costó autocontrol no responder de malas maneras a ese comentario fuera de lugar.

El deportista entrena tanto la técnica como el autocontrol necesario para no perder la concentración bajo presión.

Ahorrar para un objetivo a largo plazo exige un grado importante de autocontrol frente al gasto inmediato.

El niño está aprendiendo, poco a poco, a ejercer autocontrol cuando se enfada.

La terapia trabajó estrategias concretas para mejorar su autocontrol ante situaciones de estrés.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: autorregulación, dominio de sí mismo, contención.

Antónimos: impulsividad, descontrol.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el autocontrol

¿El autocontrol se puede entrenar?

Sí. Estrategias como anticipar las situaciones de tentación, dividir las metas en pasos pequeños o cuidar el descanso y el estrés general ayudan a fortalecer la capacidad de autocontrol con el tiempo.

¿Qué diferencia hay entre autocontrol y fuerza de voluntad?

Se usan a menudo como sinónimos en el habla cotidiana. Autocontrol es el término que prefiere la psicología para describir el mismo proceso: la capacidad de regular impulsos y conductas para actuar según un objetivo.

¿El autocontrol es lo mismo que reprimir las emociones?

No. El autocontrol implica reconocer la emoción y elegir cómo actuar frente a ella; reprimir consiste en negarla o bloquearla, lo que a la larga no favorece el bienestar emocional.

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