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Significado de Economía del comportamiento

Locución nominal femenina. «Economía», del griego oikonomía; «comportamiento», derivado de «comportarse», del latín comportare, «llevar junto».

La economía del comportamiento es la rama de la economía que estudia cómo los sesgos psicológicos y los atajos mentales alejan las decisiones reales de las personas del modelo de elección racional.

Combina herramientas de la psicología cognitiva con los modelos económicos tradicionales para explicar decisiones de ahorro, consumo o inversión que no siempre siguen la lógica del interés propio.

Qué es la economía del comportamiento

La economía tradicional suele partir de un supuesto llamado «homo economicus»: una persona que dispone de toda la información relevante y elige siempre la opción que más le conviene. La economía del comportamiento nace al comprobar, mediante experimentos y observación real, que las personas se apartan de ese modelo con mucha frecuencia, no por error puntual sino de forma sistemática y predecible.

Esta disciplina estudia, entre otras cosas, por qué la gente pospone decisiones importantes, por qué valora más evitar una pérdida que obtener una ganancia equivalente, o por qué una misma opción se elige o se rechaza según cómo se presente. Economistas y psicólogos como Daniel Kahneman y Richard Thaler recibieron un reconocimiento destacado por sus aportaciones a este campo.

Sus hallazgos se aplican tanto al diseño de políticas públicas —por ejemplo, para facilitar el ahorro para la jubilación o la donación de órganos— como a las finanzas personales, el marketing y el diseño de productos financieros.

Origen de la palabra la economía del comportamiento

«Economía» procede del griego oikonomía, «administración de la casa». «Comportamiento» deriva de «comportarse», del latín comportare, «llevar junto, transportar», que evolucionó hacia el sentido de «conducirse de determinada manera».

La economía del comportamiento se consolidó como campo de estudio en la segunda mitad del siglo XX, cuando psicólogos y economistas empezaron a poner a prueba, mediante experimentos, los supuestos de racionalidad plena de la economía clásica. Sus hallazgos sobre sesgos y heurísticas se integraron progresivamente en la teoría económica y en el diseño de políticas públicas y productos financieros.

Conceptos clave de la economía del comportamiento

Ejemplos de uso de la economía del comportamiento

La economía del comportamiento explica por qué muchas personas no cambian su plan de pensiones aunque exista uno mejor, por simple inercia.

Una tienda que coloca el producto más caro junto al más barato está aplicando, a menudo sin saberlo, un principio de economía del comportamiento.

El profesor de economía del comportamiento mostró cómo el miedo a perder dinero pesa más en las decisiones que la posibilidad de ganar la misma cantidad.

Los gobiernos aplican hallazgos de la economía del comportamiento al diseñar formularios que facilitan decisiones como donar órganos o ahorrar para la jubilación.

A diferencia del modelo económico clásico, la economía del comportamiento no asume que las personas actúan siempre de forma racional.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: economía conductual, variante muy usada en varios países hispanohablantes.

Antónimos: no tiene un antónimo directo; se contrapone a la economía neoclásica, que asume racionalidad plena.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre la economía del comportamiento

¿En qué se diferencia de la economía clásica?

La economía clásica supone que las personas eligen siempre de forma racional y con información completa; la economía del comportamiento parte de la evidencia de que existen sesgos sistemáticos que alejan las decisiones reales de ese modelo ideal.

¿Qué es un sesgo cognitivo en este contexto?

Es un patrón de pensamiento que lleva a desviarse de forma predecible del razonamiento puramente lógico, como dar más peso a una pérdida que a una ganancia equivalente. La economía del comportamiento estudia cómo esos sesgos afectan a las decisiones económicas.

¿Para qué se usa la economía del comportamiento en la práctica?

Se aplica al diseño de políticas públicas, a los productos financieros y al marketing, entre otros campos, para entender y a veces facilitar decisiones como ahorrar más, pagar impuestos a tiempo o elegir opciones más saludables.

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