estar hasta las narices
Locución verbal. Registro coloquial.
Expresión coloquial que expresa hartazgo o fastidio extremo ante una situación, una tarea o una persona que se repite o se prolonga demasiado.
Se usa para descargar frustración de forma directa, a veces con cierto enfado, y suele ir seguida de la causa concreta del hartazgo.
Qué significa estar hasta las narices
La expresión describe un límite de paciencia alcanzado: la persona siente que ya no puede tolerar más algo que se repite, se alarga o le resulta molesto. Se usa tanto para quejas cotidianas y menores —el ruido de unas obras, una tarea pesada— como para situaciones más serias, como una relación desgastada o una injusticia que se repite.
Suele construirse con «de»: «estoy hasta las narices de…», seguido de la causa del hartazgo, y en un registro más informal puede sustituirse «narices» por partes del cuerpo aún más coloquiales, según el país y el contexto.
Origen de la expresión
No hay documentación segura sobre el origen exacto de la expresión. Pertenece a una familia de locuciones que usan una parte del cuerpo, situada en un punto alto, para expresar que algo ha llegado «hasta arriba», es decir, hasta el límite de lo soportable; las narices, la coronilla o el moño cumplen esa misma función de marcar un tope físico y figurado a la vez.
El uso eufemístico de «narices» en español, como sustituto de palabras más malsonantes en muchas expresiones coloniales, probablemente ayudó a que esta forma se extendiera como manera aceptable de expresar enfado en cualquier contexto.
Variantes y expresiones equivalentes
«Estar hasta la coronilla» es una variante muy común en España y buena parte de América Latina, con idéntico sentido; en México y otros países también se usa «estar hasta el gorro», y en España, en un registro algo más informal, «estar hasta el moño».
En inglés, la expresión to be fed up to the back teeth, propia del inglés británico, transmite una idea muy parecida de saturación llevada al límite físico del propio cuerpo.
Ejemplos de uso
Estoy hasta las narices de que llegues tarde a todas las reuniones.
—Otra vez se ha estropeado el ascensor. —Estoy hasta las narices de este edificio, la verdad.
Después de tres meses de obras en la calle, los vecinos ya están hasta las narices del ruido.
Mi hermana está hasta las narices de que le pidan favores y nunca se los devuelvan.
En Perú y en otros países dirían que están hasta la coronilla, aunque el sentido es exactamente el mismo.
Expresiones relacionadas
De sentido parecido: «estar hasta la coronilla», «estar hasta el gorro» y «estar harto», todas usadas para expresar el mismo límite de paciencia.
De sentido contrario: «tener paciencia infinita» y «no perder la calma», que describen justo lo opuesto: la capacidad de tolerar algo sin llegar a hartarse.
Preguntas frecuentes sobre estar hasta las narices
¿Qué significa estar hasta las narices?
Significa estar harto o muy fastidiado por algo que se repite o se prolonga demasiado, hasta el punto de no querer soportarlo más.
¿De dónde viene la expresión estar hasta las narices?
No hay un origen documentado con certeza. Pertenece a un grupo de expresiones que usan una parte alta del cuerpo para representar el límite de la paciencia, como «hasta la coronilla» o «hasta el moño».
¿Es una expresión propia de España o se usa en toda Hispanoamérica?
Se entiende y se usa en todo el ámbito hispanohablante, aunque en algunos países predominan variantes como «hasta la coronilla» o «hasta el gorro» con el mismo significado.