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Significado de Notario

Sustantivo masculino y femenino (la notaria). Del latín notarius, «el que toma notas», de nota, «signo, marca».

El notario es el profesional del derecho, investido de fe pública, que autoriza y da fe de la autenticidad de determinados actos y contratos entre particulares.

Su papel exacto varía según la tradición jurídica: en los países de derecho continental es un jurista con funciones amplias; en los de tradición anglosajona, su alcance suele ser más limitado.

Qué es el notario

El notario cumple una función de fe pública: cuando autoriza un documento, certifica que las personas que en él aparecen son quienes dicen ser, que han manifestado su voluntad libremente y que el contenido del acto se ajusta a lo que declararon. Ese documento notarial, llamado escritura pública o instrumento público, tiene una fuerza probatoria especial: se presume auténtico salvo que se demuestre lo contrario ante un tribunal.

Además de dar fe, el notario suele asesorar a las partes sobre las consecuencias legales del acto que van a realizar, y vela porque se cumplan los requisitos legales para que sea válido. Esta doble función —fedataria y de asesoramiento— es más amplia en los países de tradición jurídica continental que en los de tradición anglosajona, donde el llamado «notary public» cumple sobre todo un papel de autenticar firmas, más limitado que el del notario latino.

Esta es una descripción general de la figura; los documentos que exigen intervención notarial y el alcance exacto de sus funciones varían según el país, por lo que ante un acto concreto conviene consultar a un notario o a un profesional del derecho.

Origen de la palabra notario

Del latín notarius, «el que toma notas o escribe con rapidez», derivado de nota, «signo, marca, señal usada para escribir». Originalmente designaba a un escriba o secretario encargado de redactar y conservar documentos.

En la Roma antigua, los notarii eran escribas que tomaban nota de discursos y actos oficiales. Con el paso de los siglos, esa función de escritura y registro se fue cargando de un valor jurídico cada vez mayor, hasta dar lugar, durante la Edad Media, al notariado como institución encargada de dar fe pública a los actos entre particulares, papel que se consolidó y reguló de forma más precisa en los siglos posteriores.

Documentos que autoriza el notario

El notario interviene en distintos tipos de actos, según lo que exija cada país:

DocumentoEn qué consiste
Escritura públicaFormaliza actos como la compraventa de un inmueble o la constitución de una empresa.
TestamentoRecoge la voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes tras su muerte.
Poder notarialAutoriza a una persona a actuar en representación de otra en ciertos asuntos.
Acta notarialDa fe de un hecho presenciado por el notario, sin recoger un acuerdo de voluntades.

Ejemplos de uso de notario

Firmaron la compraventa de la vivienda ante notario.

El notario explicó las cláusulas del contrato antes de que las partes lo firmaran.

Acudió al notario para otorgar un poder a su hermano.

El testamento se redactó y se guardó ante un notario para que tuviera plena validez.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos: fedatario público.

Antónimos: no tiene antónimo directo.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el notario

¿Qué diferencia hay entre el notario y un notary public anglosajón?

El notario de tradición continental es un jurista con funciones amplias de asesoramiento y control de legalidad; el notary public de los países anglosajones suele limitarse a certificar firmas o identidades, sin ese papel jurídico más extenso.

¿Todos los contratos necesitan pasar por un notario?

No. Muchos contratos son válidos sin intervención notarial; se exige sobre todo para ciertos actos de especial trascendencia, como la compraventa de inmuebles o el testamento, y la lista exacta varía según el país.

¿Qué valor tiene un documento firmado ante notario?

Tiene una fuerza probatoria reforzada: se presume que su contenido es auténtico y que refleja la voluntad libre de las partes, salvo que se demuestre lo contrario mediante un procedimiento judicial.

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